En la infancia
La infancia, a la que se ha considerado un periodo asexuado de la vida tiene, por el contrario, una gran importancia en la formación del ser sexuado. Cuando nacen, la niña y el niño tienen un patrón de conducta sexual poco diferenciado. A excepción de los órganos genitales, distintos en cada sexo, el comportamiento motor y sensorial es semejante en ambos.
En la adolescencia
Este periodo, que ocupa aproximadamente la horquilla entre los 11 y los 19 años, está plagado de cambios muy significativos en el desarrollo de la persona. Cobran una significativa importancia el entorno social, sus normas y los modos de afrontar y resolver los conflictos propios del desarrollo.
La pubertad es un periodo bisagra que queda solapado entre la infancia y la juventud. Su inicio ocurre entre los 11 y 13 años, tanto para las niñas como para los niños. En términos biológicos, la pubertad se refiere a la fase en la que los niños y niñas presentan su desarrollo sexual. Después llegan los cambios mentales y psicológicos, necesarios para afrontar la vida adulta. Conviene distinguir al adolescente de los adultos y de los niños.
En la edad adulta
Valores de una sexualidad responsable
Todas las personas son sexuales.
La sexualidad incluye dimensiones físicas, éticas, espirituales, sociales, psicológicas y emocionales.
Todas las personas tienen dignidad y valor en sí mismas.
Los jóvenes deberían verse a sí mismos como individuos únicos y valiosos dentro del contexto de su herencia cultural.
Los individuos expresan su sexualidad de formas variadas.
Los niños deberían obtener su educación sexual primaria en la familia.
En una sociedad pluralista, las personas deben respetar y aceptar los diversos valores y creencias sobre la sexualidad.
Las relaciones sexuales nunca deben ser coercivas o explotadoras.
Todos los niños deben ser amados y cuidados.
Todas las decisiones sexuales tienen consecuencias.
Todas las personas tienen el derecho y la obligación de tomar decisiones responsables con respecto a su sexualidad.
Las familias y la sociedad se benefician cuando los niños son capaces de hablar sobre la sexualidad con sus padres y/u otros adultos de confianza.
Los jóvenes necesitan desarrollar sus propios valores sobre la sexualidad para volverse adultos.
Los jóvenes exploran su sexualidad como parte de un proceso natural de llegar a la madurez sexual.
Involucrarse de manera prematura en conductas sexuales implica riesgos.
Los jóvenes que tienen relaciones sexuales deben tener acceso a información sobre servicios de salud y prevención del embarazo y las ITS/VIH.
Bibliografía
adolecencia, s. e. (2017). https://cuidateplus.marca.com/familia/adolescencia/diccionario/sexualidad-adolescencia.html#:~:text=Se%20empieza%20a%20buscar%20el,capacidad%.
humana, s. (2021). https://www.uaeh.edu.mx/docencia/VI_Presentaciones/licenciatura_en_mercadotecnia/fundamentos_de_metodologia_investigacion/PRES44.pdf.
sexualidad, e. e. (2023). https://es.catholic.net/op/articulos/3918/cat/203/la-educacion-sexual-de-los-hijos.html#modal.

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